De la rabia y el dolor, impulsemos la organización

zac1-1e11f

Para descargar: Click Aquí
Para leer en ISSUU: http://issuu.com/accionlibertariaestudiantil/docs/de_la_rabia_y_el_dolor__impulsemos_/0

El día 26 de septiembre del año en curso, se presentó una situación marcadamente trágica que involucró a 47 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, México, que dio como resultado: 4 de ellos muertos y 43 que hasta hace menos de una semana se consideraban como desaparecidos; hace unos días fueron encontrados sus restos y quienes presenciaron este horroroso suceso, relataron el sufrimiento de nuestros compañeros, quienes fueron torturados y quemados, algunos de ellos aún con vida. Este hecho motivó la indignación de varios sectores sociales en todo el mundo; nosotras[1] no nos excluimos en sentirnos parte de dichos sectores y de compartir el dolor, la rabia y la profunda tristeza frente a este tipo de acontecimientos tan inhumanos, por ello hemos unido nuestras voces para gritar y exigir el conocimiento de la verdad, la aplicación de justicia sobre los responsables, no solo materiales sino los intelectuales, que se encuentran escondidos bajo cortinas de humo mediático tras sus escritorios, a la espera de que esta brutalidad cometida quede en la impunidad.

La noche de los sucesos, los estudiantes se encontraban recaudando fondos en la iglesia de su ciudad, cuando sorpresivamente fueron atacados por la policía del municipio y algunos miembros del Cartel Guerreros Unidos, un grupo paramilitar que tiene presencia en la zona. La incertidumbre producto del desconocimiento del paradero de los compañeros se hizo cada vez mayor a medida que pasaban los días. No hay todavía una razón concreta y comprobada de los hechos, la desesperación y la indignación no da espera. Se suma la preocupación por nuevas fosas comunes que aparecieron mientras se daba búsqueda a los estudiantes, y en las que posteriormente se confirmó, no contenían los 43 cuerpos buscados, evidenciando una clara y sistemática represión que viene de tiempo atrás, además de mostrar un territorio marcado profundamente por la violencia, que ha provocado más de 1.000 asesinatos en lo que va de este año, a los que desafortunadamente se suman los de los normalistas.

Así, en medio de este panorama tan desolador, se comenzaron a dar en México diversas movilizaciones en solidaridad con las familias de los estudiantes. Diferentes universidades como la UNAM y la UAGro, realizaron diversas actividades artísticas, culturales, generalmente pacíficas. En Tixtla salieron a marchar cerca de 4.000 personas, y de forma simultánea en Chilpancingo, quienes pidieron justicia para este caso y en ese momento, el retorno de los normalistas vivos a sus hogares. Varias maestras de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación, también se manifestaron con una marcha que fue reprimida por la fuerza policial, la cual finalizó en el ataque a la residencia del Gobernador de Guerrero en medio de una acusación al alcalde por los hechos, señalando y denunciando la mafia política presente en su legislación.

A nivel mundial, se realizó una Jornada Internacional Contra los Crímenes de Estado, teniendo apoyo en Francia, Brasil, Colombia, India, Chile, Argentina, Alemania, Venezuela, Uruguay, Dinamarca y otros 90 países. También se organizaron diversos plantones frente a las embajadas mexicanas respectivas, se plasmaron retratos de los normalistas en plazas públicas, se dio apoyo con instituciones de búsqueda y antropología forense, y se realizaron algunos bloqueos en avenidas principales como muestras de solidaridad a las familias de Ayotzinapa y en rechazo a estos crímenes provenientes del Estado y de los grupos paramilitares. Estas jornadas se presentaron en su mayoría los días 22 y 23 de octubre. En Bogotá, se realizó una jornada de protesta en la Plaza de Bolívar, el día 22 de Octubre, en apoyo y solidaridad con el pueblo mexicano. También, en la pasada movilización contra el Acuerdo por lo Superior 2034, algunas estudiantes realizaron carteles y agitaron arengas denunciando este hecho como un sentir propio en razón a la fuerte represión que también hemos sufrido durante décadas como movimiento estudiantil colombiano, por parte del Estado, acompañado además por los innumerables procesos judiciales que han quedado en la impunidad contra aquellos que han intentado acallar las voces de quienes se han juntado para exigir condiciones dignas para el estudio y la labor docente, derechos en cuanto a la calidad e inclusión en los procesos educativos formales, y autonomía y democracia en las formas de decisión política dentro de nuestras instituciones.

Esto sin duda no deja de recordarnos a nuestros compañeros caídos en fechas como el 8 y 9 de Junio del 1929 y 1954 respectivamente; donde, de la misma forma violenta y represiva las hegemonías conservadoras con sus asesinas y sangrientas ráfagas de fusil, apagaron las vidas de compañeros como Bravo Pérez, Uriel Gutiérrez, Álvaro Góngora, Jaime Pacheco, Hernando Ospina, Hugo León, Hernando Morales, Elmo Gómez, Jaime Moore, Rafael Chávez y Carlos Grisales; quienes pasan a ser mártires estudiantiles y a los que podemos añadir a compañeros, que caídos en situaciones que si bien no son de tan basta magnitud, no dejan de ser igualmente represivas e igualmente rechazadas por nosotras: Beatriz Sandoval (La Negra), Oscar Salas, Nicolás Neira y otras que se nos quedan en el anonimato mediático.

Como ya se ha afirmado, este no es un problema ajeno a nosotras, este hecho que hoy encuentra su concreción en Ayotzinapa es una viva muestra de que la persecución y la represión contra el pueblo empobrecido, es parte del itinerario del Estado y sus aliados grupos paramilitares, quienes entienden el peligro que significa para la actual institucionalidad, los gérmenes que construyen desde ya la autonomía popular. Es por esto que nosotras, como organización estudiantil, decidimos unirnos una vez más a los llamados de solidaridad y manifestaciones de rechazo ante las agresiones contra estudiantes, sindicalistas, indígenas, campesinas, etc. Estos hechos, que hacen parte de la dolorosa historia de agresión contra los movimientos sociales latinoamericanos, y que los sectores dominantes se han encargado de invisibilizar imponiendo el olvido, no pueden quedar en la impunidad, por consiguiente debemos construir y fortalecer la memoria popular para seguir en resistencia también con aquellas que lucharon por la libertad pero quienes fueron silenciadas violentamente por la represión oficial y no oficial. Apoyamos y nos solidarizamos, en la medida de nuestras fuerzas, con nuestras compañeras mexicanas, y nos unimos a ellas exigiendo la clarificación de los hechos para construir justicia con vocación social. Acompañamos a las familias en su dolor, que no es solo de ellas, sino de toda Latinoamérica, manifestamos nuestro fiel compromiso con la construcción de una sociedad en la que ya no seamos espectadores de tan crueles eventos. Ahora luchamos también por ellos.

¡Ya es hora de pasar de la indignación a la digna acción!
¡Arriba las que luchan!

Acción Libertaria Estudiantil (ALE)
Noviembre 2014

[1] El uso del femenino es intencional, hace alusión al concepto no sexista de persona, que preferimos frente al concepto individuo, históricamente vinculado a los hombres y la cultura patriarcal.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s