Sobre la Representación de las Egresadas en los programas curriculares de la Unal sede Bogotá

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El pasado 5 de octubre de 2016, la Secretaria de la Sede Bogotá de la Universidad Nacional de Colombia, expidió la circular 006 del año en curso, en la que se establecía el calendario general para la elección de representantes estudiantiles y de egresados ante los comités de pregrado y posgrado de la principal sede de esta institución universitaria. En este cronograma se establece la convocatoria a elección de representantes de los egresados en 7 facultades y 63 programas de pregrado, posgrado y áreas curriculares de la más grande de las sedes andinas de la universidad[1].

En lo relativo a las egresadas, esta normativa busca implementar con un retraso de 11 años (¡!) los acuerdos de participación de las egresadas contenidos en el Articulo 43 relativo a los miembros de los Programas de Pregrado y Posgrado, incluidos en el antidemocrático Estatuto de la Universidad consignado en el Acuerdo 011 de 2005[2]. Este Acuerdo, no está de más recordarlo, fue aprobado con la oposición de un gran movimiento estudiantil en contra que paralizó con toma de edificios la universidad durante un mes, durante el primer gobierno de Álvaro Uribe Vélez que imponía su famosa revolución educativa cuya consigna era hacer más actividades con menos recursos para la educación, y durante la segunda rectoría de Marco Palacios, el gran reformador autoritario de la universidad en un sentidopro mercado[3]. Su aprobación no podía venir sino del máximo órgano de gobierno de esta casa de estudios, el Consejo Superior Universitario (CSU), organismo ilegítimo y dependiente del gobierno, que cuenta con una mayoría de 4 delegadas directas o indirectas de la presidencia de la república y solo una minoría de 2 representantes electas de la comunidad universitaria.

Como sección de Acción Libertaria Estudiantil (ALE) en la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, planteamos que la aplicación tardía de esta normativa puede abrir un nuevo campo de disputa al interior de los organismos locales de deliberación de la Universidad, en el caso en que las nuevas representantes de las egresadas se comprometan con un programa democratización universitaria en alianza con las delegadas estudiantiles y el movimiento universitario en general[4].

¿Hacia dónde se orientan las egresadas?

Si las asociaciones de egresadas existen desde hace décadas en la Universidad, las dependencias institucionales para este sector lo hacen algunos años menos. Sin embargo, en general tanto unas como otras, se presentan como organismos corporativos orientados a la colocación de personal en el mercado de trabajo, con una bajísima participación que por ejemplo en las consultas electrónicas de autoridades universitarias menores al 10% de participación, así como una alta dependencia de las directivas universitarias y una presencia casi nula en el debate universitario[5].

Consideramos que es importante, reconstruir radicalmente estas organizaciones, dotándolas de un carácter más crítico del mundo del trabajo, a la vez académico y sindical, con un real funcionamiento deliberativo y democrático, una autonomía plena de las directivas y una alta presencia en la vida pública de la universidad en vinculación con el movimiento universitario.

Esta reflexión y esta propuesta nos llevan a insistir en la necesidad de democratizar radicalmente los órganos de decisión local de la universidad. En efecto los comités de pregrado, los más directos organismos colegiados a los que tienen acceso la mayoría de estudiantes, se componen hasta hoy de una presencia estudiantil decorativa de un solo miembro con poder de voto y una mayoría artificial de profesores de planta de 5 miembros que por lo general no representan posiciones colectivas. Y todo esto en medio de la irritante e injusta exclusión de las trabajadoras no docentes de todos los escenarios de deliberación institucional.

Desde ALE señalamos que la presencia de representantes democráticos de las egresadas comprometidas con representantes estudiantiles delegadas de procesos asamblearios colectivos, puede ayudar a aliviar un poco esta situación. Sin embargo, es claro que la verdadera transformación vendrá de la mano de la participación paritaria de delegadas mandatadas por asambleas de estudiantes, profesoras y trabajadoras con el acompañamiento de las egresadas y otras especialistas académicas. Los gérmenes de esta propuesta no son otros que las organizaciones gremiales de base construidas arduamente por las estudiantes, que guardan en si el germen del poder estudiantil como expresión del poder popular en el ámbito de la educación escolar[6].

Completar la primera reforma universitaria, superarla con la segunda

Es claro que el movimiento continental por la reforma universitaria originado en el Grito de Córdoba de 1918 y que se hizo fuerte en Colombia a partir de 1920, establecía el cogobierno paritario entre profesoras, egresadas y estudiantes como uno de sus principios más importantes en aras de construir una universidad democrática, laica, autónoma y crítica[7]. Sin embargo, también lo es que, desde la década de 1960, con la radicalización política del movimiento estudiantil y el fortalecimiento de las posiciones contra hegemónicas en el seno de la universidad pública latinoamericana, la cuestión del gobierno universitario fue asumiendo un nuevo cariz, de la mano de las nuevas experiencias de organización y lucha del movimiento universitario[8].

Pensamos que el día de hoy, el movimiento estudiantil heredero de la ola de rebeldía del 2011, levanta las banderas de una segunda reforma universitaria, llamada a completar las tareas inconclusas del primer movimiento por la reforma en materias como la preservación del espíritu crítico de la universidad o la defensa de su autonomía frente al gobierno, la Iglesia y las empresas, pero al tiempo es importante que integre y supere estas tareas en una proyección más general y ambiciosa que busca el gobierno triestamentario de profesoras, estudiantes y trabajadoras basados en órganos de democracia directa, la vinculación con los movimientos sociales y populares y la construcción de un proyecto educativo al servicio de la clase trabajadora y el pueblo.

En nuestra apuesta por la universidad democrática, el protagonismo directo le cabe a las estudiantes, profesoras y trabajadoras, representadas de forma igualitaria y con base en sus órganos asamblearios decisorios federados entre sí, directamente vinculados al día a día de la universidad. Sin embargo, resultara también valiosa la presencia de egresadas, centros académicos, organizaciones obreras y movimientos sociales que con su experiencia y sus especificidades aporten en el proceso de autogestión de la universidad.

Bienvenidas las representantes de las egresadas… para luchar junto con el movimiento estudiantil y universitario por una universidad democrática.

Acción Libertaria Estudiantil (ALE)
Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá
Octubre de 2016

[1] Secretaria de Sede, UNAL Bogotá. Circular No 006 de 2016. En Legal.una.edu.co. Disponible en web. Link: http://www.legal.unal.edu.co/sisjurun/normas/Norma1.jsp?i=87577 Consultado 10/10/2016

[2] Consejo Superior Universitario, UNAL. Acuerdo número 011 de 2015. En Normal.unal.edu.co. Disponible en web. Link: http://www.unal.edu.co/secretaria/normas/csu/2005/A0011_05S.pdf Consultado 10/10/2016

[3] Una visión más general en Mauricio Archila. El Movimiento Estudiantil en Colombia. Una mirada histórica. En Revista del Observatorio Social Latinoamericano (OSAL). Año 13, No 31. Mayo de 2012. Disponible en web. Link:  http://www.palabrasalmargen.com/images/adjuntos/Archila_mov_estudiantil_en_Colombia.pdf Consultado 10/10/2016

[4] Desarrollamos de forma más extensa estas posiciones en nuestras líneas estratégicas y tácticas. Ver ALE. Declaración constitutiva. Marzo 18 de 2015. En aleestudiantil.wordpress.com. Disponible en web. Link:https://alestudiantil.wordpress.com/declaracion-constitutiva/ Consultado 10/10/2016

[5] Ver por ejemplo los contenidos de la página del Programa de Egresados de la sede Bogotá de la UNAL. UNAL. Egresados UN. En egresadosbogota.unal.edu.co. Disponible en web. Link: http://www.egresadosbogota.unal.edu.co/index.php Consultado 10/10/2016

[6] Parte de esta propuesta la desarrollamos en ALE. Declaración Nacional 2015, Congreso Nacional Acción Libertaria Estudiantil. Abril 25 de 2016. Disponible en web. Link: https://alestudiantil.wordpress.com/2016/04/25/declaracion-1er-congreso-nacional-ale/ Consultado 10/10/2016

[7] Ver por ejemplo Eduardo Pastrana Rodríguez. La reforma universitaria, el movimiento de córdoba y sus repercusiones en Colombia. En Revista Educere, Universidad de los Andes, Mérida, Venezuela. Vol. 12. No 41, Junio de 2008. Disponible en web. Link: http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1316-49102008000200011 Consultado 10/10/2016

[8]Ver por ejemplo para el caso particular argentino, generalizable en algunos aspectos para todo el continente Aldo Oscar Mangiaterra. La Principal causa de la intervención a las universidades en 1966. Ponencia presentada en el VI Jornadas de Estudio y Reflexión sobre el Movimiento Estudiantil Argentino y Latinoamericano. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires. Argentina. 1 y 2 de septiembre de 2016. Disponible en web. Link: http://mov-estudiantil.com.ar/sextas-jornadas/Mesa2/mangiaterra.pdf Consultado 10/10/2016

 

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